Carlos Henderson a César Vallejo

Carlos Henderson

gran césar, gracias
gracias, me dan
valor
tus palabras
me pregunto si detrás
de estos versos
no estás tú
si­, seguro
y mucho y en de
mas­a pero
también
está mi vida
de estos d­as al
filo de la navaja
y cayendo
y levan
tándome
del fondo
de las aguas heridas
y fervientes
del exceso, cuando
a veces
todo gira írá
pido y ven
zo el terror
de
existir
del buceo
en mis incertidumbres y sus ramajes
ayer por ejemplo
daba razón a alguien
que me dijo "yo
conozco tu juego
no es ludismo"
y ya me pusie
ron el marbete dije, entré
al café y pedí
"un demi" mis com
pagnons eran unos
franceses común
y corrientes pero
nada tenían
del francés medio
la polí­tica la conocían
astuta, sin ardor
y el negro africano
que estaba a mi lado
también me vio
recelo
so como la patrona
seguro se dijo para
sí­ misma ese es "un tipo
árabe con
sombrero borseli
no" y luego
vino un obrero
seguramente un militante
de un partido de los que
a ti no te asustaban
pero dejemos eso para la prosa, pidió
lo de siempre
una agua
con gas
y la peli
rroja
pidío
un anís y yo me decí­a
qué hago aquí­
qué dia
blos hago con
mi vida
que está
para tirar
frí­amente lejos, lejos
o terminar la celebración
debajo de ese
metro aéreo que se veí­a
a diez pasos
pero no era el de la pelí­cula
que segura
mente toda mi generación vio
y era un barrio
modesto
habían puestos
de un mercado
de las estructuras
erguidas y firmes
como colosos, caminé
por la vereda
rozando el azur
y las paredes
hasta encon
trarme de nuevo con la
pregun
ta que en estos
días me asalta
¿es mejor que se lo coman
todo y que acabemos
con un salto
en el sena?
no, ya lo hizo
celan y el tuvo
un motivo más
grande que un
el temor
a la vida, su madre
terminó en las cáma
ras de gas
me
dirás que pudo
ser la malidicencia
de una viuda que lo
acusa
saba de plagio
y ella no sabí­a
que su marido
era el que habí­a
plagiado a paul
celan; escribir
cuesta caro
vivir su vida
cuesta la clau
sura, la sole
dad, el exilio
de dentro
por eso escribo
para vaciar
mi pobre yo para
dar un testimonio
herido
libre
gra
cias
gra
cias
poe
ta
gran
de, el único
dijo alguien
en una revista
super de pari­s
cuando llegué a esta ciudad
por la primera vez en 1971
y lo primero que hice
fue criticar
a esos intelectuales
que no tienen otra cosa que hacer
sino pasar el tiempo
en las terrazas
de un café?
eran los finales de los
treinta gloriosos
como le llaman
los sociólogos
a la época de las vacas
gordas, en cambio
tú después de dejar
de colaborar con los perí­o
dicos iberoamericanos
ibas a un restaurante
que lo tení­an
unas niñas
bien y tú como los otros
franceses y de todas
partes que llegaban
después de las decepciones
de su paí­ses porque
se sabe nadie es profeta
en su tierra
pagaban
contant les sous
¿fui ahí­ que recibiste
el libelo de breton
andré
que denun
ciaba los proce
sos
de moscú y tu, yo apuesto
mi fuego que seguro
ya lo sabías
y te lo callabas
pero no en tu poesí­a
tu poesí­a se hací­a más
hermética
y más abierta
por eso tení­a razón
quien te nombró
"l'unique"
en esos poemas
hay la disidencia
la alegrí­a
josé mejà­a dice
que in
cluso el humor
yo anoto que no hay
que olvidar tu sen
timiento a
gónico
hasta el gollete
pero sí­ con vigor
vivo, poeta
vivo
y eso
te lo debo
ahora enséñame
a condu
cirme por esa
vertiente
al filo
del cuchillo, de los tablones
de oliveira
para
reí­r
ahora
aquí­
y después
mañana
ya se verá
como tú le decí­as
a tu amigo Alfonso
de Silva
firmes
sólidas
son tus palabras
gran poeta
tienes más
nervios
de los que te imitamos
y somos legiones
perdónanos
los plagios
muchachón
dije con impru
dencia, ino
portuno
"hay que matar
a Vallejo para
nosotros
tener un lugar
derecho a hablar"
ya ves mi compagnon
poeta padre
sigo en la brega de buscar
hablar claro lo oscuro
de dentro, tragándome
los lloros enfrentán
dome al vací­o
que es lo
pleno.
pero no cholo
eras orgulloso
devolviste el dinero
adelantado
por un perió
dico
porque ya
tú estabas
en la otra ori
lla y todo
lo demás
lo hiciste
cora
judo
¿cierto, se nece
sitan nervios
de hierro
para ser
los frá
giles
que cargan
con el
peso del
mundo?
yo creo que
sí­, cor
ajudo
y tener
valor
para de
cir "y lo
demás
mes la
pelan".
no pienses para escribir
lánzate a la escritura
como si ese acto
fuera el último
que te está
concedido
escribe
y mata
el yo, te
saluda
carlos.